Sistema inmunológico: bacterias intestinales para la defensa.

Equilibrio interior beneficioso: cuanto más activa la vida en el intestino, más en forma está nuestro sistema inmunológico. Pero la diversidad del microbioma está en riesgo

Variedad colorida: dentro y fuera de nuestro cuerpo hay tantos gérmenes como células.

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Suena paradójico: el trabajo de nuestro sistema inmunológico es combatir los gérmenes. Pero sin ellos nuestras defensas son planas. Sin embargo, la diversidad de las bacterias intestinales que influyen en el sistema inmunológico solo da una idea de las últimas investigaciones.

Se sabe que el zoológico microbiano en los intestinos forma un baluarte contra los intrusos dañinos. El denso ecosistema apenas ofrece un nicho libre. Algunas partes de nuestra defensa también necesitan el microbioma no solo para un desarrollo estable. También sirve como un compañero de formación de por vida. Si esto falta o no es lo suficientemente fuerte, hay consecuencias.

La gran extinción de especies

Esto es exactamente lo que sucede en las naciones industrializadas: los seres humanos no solo provocan la extinción de especies en su entorno a través de su forma de vida. La diversidad también está desapareciendo dentro de su cuerpo. "Nuestro microbioma se está empobreciendo", dice el microbiólogo Gessner. Las razones son, por ejemplo, una dieta desequilibrada y el uso excesivo de antibióticos.

El yogur es una fuente de probióticos naturales.

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Investigadores líderes del microbioma como el profesor Martin Blaser de la Universidad de Nueva York (EE. UU.) Incluso lo ven como la principal causa del aumento de muchas enfermedades de la civilización, incluidos los trastornos del sistema inmunológico.

No sin consecuencias

"Esta suposición es una variante de la hipótesis de la higiene", explica Gessner. Muy pocos enemigos externos hacen que nuestras defensas ataquen sustancias realmente inofensivas como el polen. Al parecer, los atacantes de fuera son menos importantes para el sistema inmunológico que el enfrentamiento con nuestros compañeros de habitación. "Aprende a desarrollar tolerancia", dice Gessner, también contra sus propias células corporales.

Colorido mundo de microbios: el ecosistema intestinal consta de más de 1000 especies. Algunos ejemplos:

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A LA GALERIA DE FOTOS

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Bacteriófago

son virus que solo atacan a las bacterias

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Escherichia coli

son habitantes frecuentes de los intestinos y producen vitamina K.

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Lactobacillus

se encuentra principalmente en productos lácteos

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Bifidobacteria

produce ácido láctico

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Enterococus

vive en el suelo, pero también en personas

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Candida albicans

es un hongo y también vive en un intestino sano

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Rotavirus

se encuentran entre los patógenos diarreicos más comunes

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Hay muchos indicios de que la flora intestinal juega un papel en la esclerosis múltiple y el reumatismo, pero también en las alergias y el asma. "Una conexión con las enfermedades intestinales inflamatorias crónicas, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, es casi segura", dice Haller, investigador de microbioma. Los estudios han demostrado que un probiótico que contiene bacterias especiales de E. coli puede reducir el riesgo de recaída.

Que refuerza la protección

  • Nutrición: cuanto más diverso es el microbioma, mejor es para el sistema inmunológico. Una dieta variada con mucha fibra y fibras vegetales promueve la biodiversidad.
  • Probióticos: puede prevenir una infección por clostridios con terapia con antibióticos. Su farmacia le aconsejará sobre el momento óptimo a tomar.
  • Gérmenes para comer: En general, el consumo de probióticos es saludable. Las fuentes naturales incluyen yogur, kéfir, chucrut, queso y encurtidos.