Microbioma cutáneo: densamente poblado

Numerosos microorganismos viven en nuestra piel. Cómo pueden influir en las enfermedades

A algunos les puede parecer aterrador: los humanos no están solos en sus cuerpos. Los microorganismos lo cubren. Los investigadores asumen que tantas bacterias y otras formas de vida diminutas se asientan en nosotros como células hay en el cuerpo: alrededor de 10 a 100 billones. La composición del microbioma en la cavidad bucal, el intestino o la piel es diferente para cada persona. Esto dificulta la investigación: si el microbioma es tan único como la huella dactilar, es difícil sacar conclusiones generales de los estudios.

Microorganismos contra enfermedades

El microbioma intestinal se ha investigado mejor hasta ahora. Las bacterias que viven allí, por ejemplo, evitan que los patógenos se propaguen. Promueven la absorción de nutrientes en la sangre y apoyan el sistema inmunológico. Con un equilibrio estable de los diversos microorganismos, los intrusos tienen pocas posibilidades. Pero si se altera el equilibrio y las bacterias individuales se hacen cargo, lo sentirá. Esto puede suceder al tomar antibióticos, por ejemplo. Dañan el microbioma intestinal. Los especuladores son bacterias resistentes, como Clostridium difficile, que luego pueden propagarse. El resultado: muchas personas reaccionan a los antibióticos con diarrea.

También es importante para el microbioma de la piel que colonicen diferentes organismos. "En su mayor parte, los representantes de la familia de las bacterias estafilocócicas viven en la piel", explica la profesora Claudia Traidl-Hoffmann. Es doctora ambiental en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Clínica Augsburg. Los estafilococos redondeados se pueden encontrar en casi todas partes: en el aire, en nuestra nariz, en nuestra piel. No todos son inofensivos. Si, por ejemplo, el germen Stapyhlococcus aureus se propaga, puede producirse una inflamación de la piel. Esto puede ser un problema, especialmente en centros de atención u hospitales.

Protección por bacterias

Básicamente, las bacterias, virus u hongos de nuestra piel no son atacantes agresivos. "Una proporción equilibrada de microorganismos apoya varios procesos metabólicos, ayuda a la cicatrización de heridas y protege contra intrusos", explica la profesora Regine Gläser de la Clínica Dermatológica Universitaria de Kiel. Muchas de las bacterias que viven en nuestra piel producen proteínas que matan a otros gérmenes. "Estas proteínas endógenas actúan como antibióticos sobre los intrusos y los rechazan", explica Regine Gläser, que examina estos procesos en la piel, entre otras cosas.

Colonos cuestionables

Como los investigadores encontraron en los estudios, la composición del microbioma se altera en muchos pacientes con enfermedades de la piel. En comparación con las personas sanas, la colonización por bacterias es menos diversa. "El número no disminuye, pero el equilibrio cambia, por lo que algunas especies como Staphylococcus aureus pueden crecer demasiado", dice el especialista en medicina ambiental Traidl-Hoffmann.

Opciones de tratamiento para neoplasias

Un ejemplo de esto es la neurodermatitis, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel no contagiosa que puede heredarse. Los científicos encontraron que el patrón de colonización de la piel de los afectados cambia en áreas inflamadas, como los pliegues de los brazos o los huecos de las rodillas. Publicaron los resultados en el Journal of Allergy and Clinical Immunology. La diversidad de las bacterias buenas está disminuyendo, los organismos "malos", sin embargo, se multiplican y así alimentan la inflamación.

Lo que sorprendió a los investigadores: incluso la piel no inflamada de los afectados mostró un microbioma modificado. Los resultados deberían permitir nuevas opciones de tratamiento en el futuro. "O uno tendría que fortalecer de nuevo los microorganismos buenos o suprimir específicamente los malos", explica Traidl-Hoffmann.

Durante mucho tiempo se recomienda un cuidado constante de la piel para los pacientes con neurodermatitis. Debería ayudar a reconstruir la barrera cutánea natural. Hoy sabemos que la atención dirigida también puede promover la existencia de proteínas germicidas y del microbioma, como explica Glasses. Parte de esta terapia de cuidados: cremas que contienen urea que fortalecen la barrera cutánea. Los dermatólogos y farmacéuticos pueden asesorar sobre la selección. "Incluso sin medicación, el microbioma del paciente puede alinearse con el microbioma de una persona sana", dice Gläser.

Los estudios actuales ya han demostrado que las cremas que contienen cortisona no solo contrarrestan la inflamación de la piel en el caso del eccema, sino que también estabilizan el microbioma del paciente. El dermatólogo Gläser explica: "De esta manera, se puede reconstruir la interacción entre los diversos organismos de la piel".