Esquizofrenia: signos y tratamiento.

La esquizofrenia es una enfermedad mental. Es grave, pero en muchos casos es fácil de tratar. Más sobre síntomas, diagnóstico y terapia

Nuestro contenido está probado médica y farmacéuticamente

En pocas palabras: ¿qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es una enfermedad mental que puede manifestarse de muy diferentes formas. Influye en el pensamiento, la percepción, la acción y los sentimientos. Las personas afectadas perciben la realidad de otra manera.

Hay una variedad de posibles síntomas. En las fases agudas, por ejemplo, algunos pacientes escuchan voces, desarrollan ideas delirantes o perciben sus propios pensamientos como extraños. Es un error creer que los afectados tienen una personalidad dividida.

Las esquizofrenias son comunes en todo el mundo. Ocurren en países ricos y pobres y en diferentes culturas. El riesgo de desarrollar alguna forma de esquizofrenia una vez en la vida es de alrededor del uno por ciento. La enfermedad puede ocurrir a cualquier edad, por lo general comienza en la edad adulta temprana antes de los 35 años.

Las esquizofrenias pueden desarrollarse de diferentes formas. A veces hay un brote agudo, más a menudo un curso más ondulado o crónico. Por lo general, la esquizofrenia se trata con medicamentos y psicoterapia.

Esquizofrenia: la detección temprana es importante

La esquizofrenia puede aparecer antes de que ocurra la primera fase aguda. Los síntomas en esta etapa preliminar a menudo son inespecíficos. Por tanto, no siempre se asocian con la esquizofrenia.

Los posibles síntomas tempranos incluyen:

  • Perturbación de los procesos de percepción y pensamiento.
  • Inquietud, miedos, estado de ánimo tenso o deprimido
  • Dificultad para concentrarse
  • Retirada de amigos y familiares

Los síntomas mencionados también pueden tener otras causas.

Los expertos creen que el inicio temprano de la terapia mejora el pronóstico de la esquizofrenia. Por tanto, se crearon centros de detección precoz. Asesoran, también de forma anónima.

Las ofertas están dirigidas en particular a los adultos jóvenes. Cualquiera que note cambios en sí mismo, como problemas de concentración, desconfianza repentina en otras personas o percepciones extrañas, puede ser asesorado y examinado por especialistas allí.

Hay direcciones de centros de detección temprana, por ejemplo, en el sitio web de FeTZ Berlin-Brandenburg:

www.fetz-charite.de

o en la Red de Competencia para la Esquizofrenia:

http://www.kns.kompetenznetz-schizophrenie.info/

Síntomas: otros posibles signos de esquizofrenia

Los siguientes síntomas pueden indicar esquizofrenia, pero no es necesario. Otras enfermedades también son posibles causas. Los síntomas individuales a veces aparecen en personas sanas sin necesidad de terapia:

  • Trastornos del pensamiento: la concentración y la atención son difíciles. Los pensamientos se atascan una y otra vez y se interrumpen abruptamente. Los pensamientos individuales se deslizan, perturban el flujo de pensamientos.
  • Alucinaciones: en el episodio agudo de la enfermedad, los pacientes pueden experimentar alucinaciones. Por ejemplo, escuchan ruidos o voces que en realidad no están allí, como las voces de sus seres queridos. A menudo, estas voces comentan o critican, y pueden percibirse como amenazantes. También pueden ocurrir otros tipos de alucinaciones.
  • Ideas delirantes: las personas afectadas construyen delirios que no tienen una base real, pero les parecen concluyentes. Piensan, por ejemplo, que los están escuchando a escondidas o seguidos. Otros se refieren erróneamente a las impresiones de su entorno. Por ejemplo, creen que ven un mensaje oculto dirigido a ellos en el programa de televisión. También hay delirios de grandeza y delirios religiosos.
  • Trastorno del ego: los afectados experimentan algunas áreas de su propio mundo de pensamiento como extrañas, no pertenecientes a ellos mismos. Tienen la impresión de que se les dan pensamientos extraños desde el exterior o que sus propios pensamientos se les están retirando.
  • Trastornos del impulso: algunas personas afectadas parecen impotentes y apáticas, pierden interés en su entorno y se retraen. En casos severos, los afectados pueden descuidar la alimentación diaria y la higiene personal.
  • Cambio de humor: Es posible que los afectados ya no muestren ni sientan emociones pronunciadas. Su estado de ánimo puede ser irritable o sospechoso. O sienten sentimientos incompatibles uno al lado del otro: ira y felicidad, amor y odio.
  • Trastornos del movimiento: los expertos describen los trastornos notorios de la función motora como síntomas catatónicos, que se han vuelto raros con las opciones de tratamiento actuales. Por ejemplo, los pacientes aparecen congelados en fases y no muestran expresiones faciales (el llamado estupor). Estos episodios pueden alternarse con fases de agitación intensa.

Los síntomas descritos no tienen por qué estar presentes en la esquizofrenia. Pueden variar a lo largo del curso de la enfermedad y de un paciente a otro.

¿Cuáles son los síntomas positivos y negativos?

Los expertos distinguen entre síntomas positivos y síntomas negativos, pero no en el sentido de una calificación.

  • Síntomas positivos: hay algo agregado que no se puede determinar en personas sanas, por ejemplo, delirios o alucinaciones.
  • Síntomas negativos: falta algo que normalmente estaría allí, por ejemplo, impulso o expresiones faciales.

También existen los llamados síntomas cognitivos. Afectan el pensamiento, como la incapacidad de concentrarse en los hechos o de pensar hasta el final de manera ordenada.

Se han descrito varias subformas de enfermedades esquizofrénicas. Estos incluyen los siguientes:

  • Esquizofrenia paranoide-alucinatoria: los síntomas dominantes son delirios y alucinaciones.
  • Esquizofrenia hebefrénica: generalmente comienza en los adolescentes. Sobre todo, los trastornos del pensamiento, del impulso y emocionales están en primer plano
  • Esquizofrenia catatónica: la principal característica de la esquizofrenia catatónica son los trastornos del movimiento (síntomas catatónicos, ver arriba).

Sin embargo, las diversas formas no son estables en el tiempo. Pueden alternarse entre sí y, según el estado actual de los conocimientos, no se pueden diferenciar causas definibles.

Algunos síntomas se superponen con los de otras enfermedades mentales, como la manía o la depresión severa. Entonces, una demarcación segura puede resultar difícil.

Estadísticamente hablando, las personas con esquizofrenia tienen más probabilidades de sufrir otras enfermedades mentales como la depresión y la adicción al alcohol o las drogas. También aumenta el riesgo de algunas enfermedades físicas como diabetes o enfermedades cardiovasculares, así como el riesgo de suicidio.

¿Cuáles son las causas de la esquizofrenia?

No está claro exactamente cómo se desarrolla la esquizofrenia. Hasta donde sabemos hoy, diferentes factores trabajan juntos. Es de suponer que algunas personas ya tienen cierta "susceptibilidad" a la enfermedad. Los siguientes puntos pueden influir:

Genes?

Existe una cierta predisposición familiar a la esquizofrenia. Esto está respaldado por observaciones sobre gemelos, por ejemplo: Los gemelos idénticos son genéticamente idénticos. Si uno de ellos enferma de esquizofrenia, el riesgo del segundo aumenta más claramente que en el caso de hermanos genéticamente diferentes.

Sin embargo, el riesgo de enfermedad no se basa en un solo gen, es más probable que muchos genes diferentes trabajen juntos. El hecho de que la predisposición esté presente no significa de ninguna manera que la enfermedad deba ocurrir. Por tanto, la esquizofrenia no se "hereda" simplemente de forma directa.

¿Cambios en el cerebro?

Presumiblemente, hay un cambio en ciertas sustancias mensajeras del cerebro y un cambio en el procesamiento de la información. Por ejemplo, las influencias dañinas antes o después del nacimiento se discuten como una posible causa. Los investigadores también están tratando de averiguar si y qué anomalías pueden identificarse en el cerebro de personas enfermas, por ejemplo, comparando imágenes cerebrales de personas sanas y afectadas. Aún no hay resultados finales al respecto.

¿Eventos de la vida?

Posiblemente, las influencias externas pueden contribuir a la enfermedad en personas en riesgo, por ejemplo, experiencias muy estresantes o estrés severo. El uso de algunas drogas, como el hachís o la marihuana, puede provocar un brote de esquizofrenia antes, si está predispuesto a ello. Sin embargo, estos factores no se consideran las únicas causas de la enfermedad.

diagnóstico

El primer punto de contacto puede ser el médico de cabecera. Si sospecha que se trata de esquizofrenia, normalmente será derivado a un especialista en psiquiatría y psicoterapia.

El médico hablará con el paciente para hacerse una idea de sus síntomas. La comunicación puede resultar difícil en el episodio agudo de enfermedad. Debido a la enfermedad, no siempre se puede convencer a los afectados de que están enfermos y de que la terapia es aconsejable.

En conversación con el paciente, y si es posible también con sus familiares, el experto intenta diferenciar entre otras enfermedades mentales. Las pruebas psicológicas ayudan a evaluar la función de la memoria o la atención del paciente.

Para descartar enfermedades físicas como la causa, el médico puede tomar imágenes del cerebro, por ejemplo, mediante imágenes por resonancia magnética (IRM). Los análisis de sangre permiten sacar conclusiones, por ejemplo, sobre la función tiroidea, la salud del hígado y los riñones o las infecciones.

El diagnóstico se realiza hoy en Alemania en base a los criterios de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (CIE-10). Describe nueve grupos de síntomas de los que se puede derivar el diagnóstico. Por definición, una cierta combinación de síntomas debe ser detectable durante al menos un mes.

Terapia: así es como se trata la esquizofrenia

Un tratamiento consta esencialmente de tres componentes:

1. Medicamentos (principalmente antipsicóticos, antes conocidos como neurolépticos)

2. Psicoeducación y psicoterapia

3. Socioterapia (ayuda concreta en la vida cotidiana)

La ponderación de los componentes básicos en cada caso individual depende de la fase de la enfermedad y del objetivo del tratamiento individual. En muchos casos, el tratamiento se proporciona inicialmente en una clínica psiquiátrica-psicoterapéutica o en una clínica de día, con cursos más suaves de forma ambulatoria.

1. Medicamentos

Los medicamentos se utilizan generalmente en el episodio agudo. Sobre todo, tienen un efecto beneficioso sobre los síntomas psicóticos como delirios y alucinaciones. Los síntomas negativos y los trastornos cognitivos (consulte la sección "Síntomas") a menudo responden menos a ellos.

El fármaco seleccionado debe decidirse de forma individual. No se puede predecir con certeza si ayudará en casos individuales o si será necesario cambiar a otro medicamento. Antes de comenzar la terapia, se deben discutir los posibles efectos secundarios, dependiendo del ingrediente activo, por ejemplo, trastornos del movimiento (discinesia) o aumento de peso.

Los episodios psicóticos agudos pueden durar varias semanas. Si la enfermedad recae, a menudo hay meses o años entre los episodios agudos. Durante este tiempo, los síntomas pueden desaparecer total o persistir parcialmente. Sin embargo, la enfermedad también puede ser más continua.

Si es necesaria la medicación y durante cuánto tiempo se debe decidir de forma individual. Dependiendo de la situación, se utilizan durante unos años o incluso de forma permanente. En cualquier caso, se debe discutir con el médico de antemano si se puede suspender la medicación.

2. Psicoeducación y psicoterapia

Es importante que los afectados y, si es posible, sus familiares, reciban información lo más fundamentada posible sobre la enfermedad. Esta llamada psicoeducación debería permitir a los pacientes, entre otras cosas, comprender mejor la enfermedad, reconocer los signos de una recaída en una etapa temprana y reaccionar rápidamente ante ella. El objetivo es siempre una cooperación de confianza entre los afectados y los terapeutas para promover un tratamiento responsable de la enfermedad y ayudar a los afectados y sus familiares a afrontar la enfermedad.

En general, los métodos psicoterapéuticos están ganando importancia en el tratamiento de la esquizofrenia. Ayudan a los afectados, por ejemplo, a lidiar mejor con el estrés y los conflictos en su vida diaria, a desarrollar soluciones viables a los problemas y a entrenar habilidades sociales. Los terapeutas también están probando nuevas técnicas que guían a los pacientes, por ejemplo, en la evaluación de su propio pensamiento. En el mejor de los casos, los afectados reconocen las trampas del pensamiento problemático y pueden aprender, por ejemplo, a sacar conclusiones apresuradas debido a una enfermedad. Además de mejorar los síntomas, la psicoterapia puede ayudar a los afectados en su capacidad para participar en actividades sociales y realizar un trabajo satisfactorio.

3. Socioterapia y rehabilitación

Los métodos socioterapéuticos ayudan a los pacientes a regresar a una vida lo más independiente posible. Los supervisores y terapeutas motivan a los afectados, por ejemplo, a estructurar su rutina diaria de manera significativa, a realizar todas las tareas cotidianas necesarias, como ir de compras y cocinar. Ayudan a los pacientes a configurar activamente su tiempo libre, no a aislarse, sino a establecer contactos, por ejemplo, en lugares de encuentro.

Otro objetivo importante es que los pacientes también utilicen ofertas de ayuda adecuadas a largo plazo. En la medida de lo posible, los afectados deben encontrar el camino de regreso al trabajo. Las medidas de rehabilitación ocupacional pueden ser útiles aquí.

Contra el estigma

Desafortunadamente, los afectados y sus familiares todavía tienen que luchar contra la discriminación y los prejuicios, por ejemplo, la idea errónea de que todas las personas con esquizofrenia son menos inteligentes, violentas o impredecibles. Varias iniciativas se han fijado el objetivo de educar sobre la enfermedad y defender a los afectados y sus familiares, por ejemplo, "BASTA - la alianza para las personas con enfermedades mentales", que forma parte del programa mundial "Abre las puertas":

www.bastegenstigma.de

www.openthedoors.com

Prof. Dr. Florian Schlagenhauf

© W & B / privado

Experto en consultoría

El profesor Dr. medicina Florian Schlagenhauf es especialista en psiquiatría y psicoterapia. Desde 2017 es profesor de Heisenberg en la Clínica de Psiquiatría y Psicoterapia de la Charité University Medicine Berlin en el campus de Mitte. Allí es director médico del centro de detección precoz y terapia de enfermedades psicóticas incipientes en Berlín-Brandenburgo (FeTZ).

Nota IMPORTANTE:
Este artículo contiene solo información general y no debe usarse para el autodiagnóstico o el autotratamiento. No puede sustituir una visita al médico. Desafortunadamente, nuestros expertos no pueden responder preguntas individuales.