Digestión: el estrés es un factor perturbador

El estrés mental interrumpe la digestión. Pueden producirse calambres, gases, diarrea y estreñimiento. ¿Existe realmente un cerebro abdominal?

El neurogastroenterólogo Martin Storr no encuentra causas orgánicas de los síntomas en la mayoría de los pacientes que acuden a sus horas de consulta. Entonces, el diagnóstico es síndrome del intestino irritable. Hasta el 20 por ciento de la población la padece. El llamado estómago irritable, también conocido como dispepsia funcional, es aún más común.

Ambos fenómenos presentan a los médicos grandes desafíos, especialmente porque los síntomas pueden fusionarse entre sí. "Las quejas funcionales son como un rompecabezas complicado y siempre requieren un tratamiento individual", dice Storr. Las piezas importantes pero esquivas del rompecabezas son el estrés y el estrés psicológico.

El síndrome del intestino irritable no es una imaginación

Incluso si no se puede demostrar ningún problema orgánico, el sufrimiento de los afectados suele ser enorme, especialmente si sus quejas no se toman en serio. "El síndrome del intestino irritable no es una enfermedad imaginaria", enfatiza Storr. Los estudios han demostrado que el paciente tiene la menor inflamación en la mucosa intestinal y la pared del órgano es más permeable. Además, el intestino se mueve de forma irregular.

Si tiene irritación del estómago o del intestino irritable, es probable que la comunicación entre la cabeza y el estómago se confunda. El llamado cerebro abdominal, una red de células nerviosas en la pared intestinal, controla la digestión de forma independiente. La información fluye en ambas direcciones a través de sustancias mensajeras, células inmunes y fibras nerviosas del eje intestinal-cerebral.

Hipnotizar el intestino

"La tensión mental y el estrés activan la actividad intestinal a través del cerebro abdominal, provocan calambres, flatulencia, diarrea y estreñimiento", dice el profesor Winfried Häuser, experto en psicosomática de la Clínica Saarbrücken. "Las quejas, a su vez, aumentan la tensión interior y el mal humor".

Los estudios han demostrado que la hipnosis intestinal puede romper el ciclo. "El paciente aprende a influir positivamente en su función intestinal a través de sugerencias e imágenes internas", explica Hauser. Por ejemplo, imaginando los intestinos como un flujo tranquilo. O deje que el calor y la luz fluyan hacia su estómago a través de sus manos.

La relajación hay que aprender

Hauser aconseja practicar primero varias veces bajo la guía de un experto y solo luego con un CD solo en casa. "Si lo escuchas con regularidad, los textos tienen un efecto sobre el eje intestinal-cerebral a través del subconsciente". Cualquiera que ya tenga experiencia con los procedimientos de relajación generalmente sentirá una mejora rápidamente. Pero no todo el mundo responde a la hipnosis. Si no hay éxito después de cuatro semanas, Häuser aconseja un cambio de estrategia, por ejemplo, a la terapia cognitivo-conductual.

Los medicamentos pueden complementar la terapia, pero solo alivian los síntomas y, por lo general, deben tomarse de manera constante durante varias semanas. "Discutimos con cada paciente individualmente qué tratamiento es mejor para ellos", dice Storr. Muchos remedios para la indigestión están disponibles en las farmacias sin receta. Storr: "En el caso de quejas de corta duración, la automedicación no tiene nada de malo. Los síntomas de mayor duración siempre deben ser aclarados por un médico".

Entrevista a Ralf Weckop, farmacéutico especialista para asesoramiento nutricional. Tiene una farmacia en Tönisvorst.

Sr. Weckop, ¿cuál es su consejo para los pacientes con problemas digestivos inexplicables?

En primer lugar, aclaro qué síntomas están en primer plano y si son problemas agudos o crónicos. Tengo que averiguar si el paciente debe ir al médico de inmediato.

¿Qué pasa si una visita al médico no es necesaria?

Luego, consideramos de dónde proviene el problema y cómo se podría influir en él. Por ejemplo, iluminando la dieta y los hábitos de vida. Cuando están estreñidos, los pacientes suelen comer muy poca fibra y beber muy poca. La función intestinal se puede regular con semillas de pulgas y salvado de trigo. La experiencia ha demostrado que los gases y la hinchazón disminuyen cuando las personas simplemente omiten lo que no les conviene.

¿Cómo ayudan las drogas?

Las preparaciones de combinación de hierbas atacan en varios lugares, por ejemplo, tienen un efecto antiespasmódico, antigás y antiinflamatorio. Y los agentes con alcachofa o sustancias amargas estimulan la producción de jugos digestivos. Sin embargo, antes de dispensar cualquier medicamento, siempre le pregunto al paciente si está haciendo algo más por sí mismo.

¿Qué podría ser eso?

Además del ejercicio regular, el descanso y la relajación son importantes. Del mismo modo, la atención plena a todo lo que come mientras come.